HOSPITAL ANTONIO LORENA

NIVEL III-1 CUSCO

Construcción del Hospital Antonio Lorena de Cusco

QHALI ÑAN

EL CAMINO A LA SALUD

Inspirada en la sabiduría ancestral de los Andes, esta escultura representa el camino que todo ser humano recorre en busca de la salud, la esperanza y la renovación de la vida.

Su nombre, Qhali Ñan – “Camino a la Salud” en quechua, simboliza el recorrido de esfuerzo, fortaleza y transformación que cada persona emprende para recuperar el equilibrio de su cuerpo, fortalecer su espíritu y reencontrar la serenidad de su corazón.

La obra reproduce el plano del Hospital Antonio Lorena mediante formas escalonadas que evocan la arquitectura inca, expresión de orden, permanencia y armonía con el entorno. Cada nivel representa una etapa del proceso de sanación: la valentía para enfrentar la enfermedad, la perseverancia ante la adversidad y la confianza necesaria para seguir avanzando, incluso cuando el camino parece largo e incierto.

En la parte superior se eleva el Intihuatana, símbolo sagrado de nuestros antepasados, vinculado al tiempo, al movimiento del sol y a la armonía entre el ser humano, la naturaleza y el universo. Su presencia nos recuerda que sanar no significa únicamente recuperar la salud física, sino también reconciliarnos con nuestro tiempo interior, redescubrir nuestra fortaleza y renovar nuestro vínculo con la vida.

Rodeando la escultura, una cuerda tallada en la misma piedra abraza toda la composición y converge en un nudo central. Este elemento simboliza los lazos que sostienen al ser humano en los momentos más difíciles: el amor de la familia, la vocación del personal de salud, la compañía de los amigos y la solidaridad de la comunidad. Como los hilos de una misma cuerda, todos estamos unidos en el acto de cuidar, acompañar, sanar y, sobre todo, amar.

Tallada en piedra, material que evoca permanencia, fortaleza, memoria y seguridad, esta obra rinde homenaje tanto a la herencia cultural andina como a la extraordinaria capacidad humana de levantarse frente a la adversidad, encontrar sentido en la dificultad y renacer con esperanza.

Que Qhali Ñan inspire a cada visitante a recordar que ninguna noche es eterna, que todo dolor puede encontrar alivio y que cada paso, por pequeño que parezca, acerca al ser humano a la salud, la esperanza, la vida y al amor. Porque mientras exista amor, siempre existirá una razón para seguir adelante.